jueves, 24 de agosto de 2017

Achacachi indomables sin miedo







  El Mallku

Los recientes levantamientos Aymaras

Freddy Céspedes Espinoza

  La gran Cordillera de los Andes, los  colosos Illampu, Hankohuma y el gran Chachacomani forman   una muralla de glaciares que circundan la extensa planicie de Achacachi.
Capital de de la provincia Omasuyos, antiguamente abarcaba las provincias Manco Kapac, Camacho,  Ingavi y otras circundantes al lago Titicaca reduciéndose hoy, a sólo 2,065 km2 de extensión.
Bofedales extensos en la cordillera,  donde pastan cientos de llamas, cerros polícromos, los altos glaciares que vierten sus aguas al río Keka y a su vez utilizado para el riego de los hermosos campos de agricultura, y vacas lecheras orgullosas de sus ubres.
Se cultiva principalmente papa y cultivos para forraje de cebada y avena, habas, cebollas, quínua, oca y alfalfa. Se crían ovejas y ganado vacuno, de los que aprovechan su leche, fabrican quesos y utilizan su carne. En la zona cordillerana, crían también llamas y alpacas.
Pero en las estadísticas del año en que se levantaron los del Ejército Guerrillero Tupac Katari (EGTK) , nos mostraba que el 74% de las familias de la provincia eran extremadamente pobres, 22% eran pobres y sólo un 4.55% podríamos llamar no pobres.
El nivel de educación de la población de la Provincia Omasuyos, tampoco era alentador porque un 28% era analfabeta;   además, cerca de 22% de la población nunca asistió a la escuela. Probablemente cambió los índices de pobreza, habría que evaluar el desarrollo de estos últimos años.
Ante tal situación, diferentes proyectos a lo largo de décadas fueron implementándose en la zona para paliar este flagelo; sin embargo, fracasaron muchos de ellos, comentaba hace algunos años Mauricio Mamani un antropólogo Aymara, que trabajo por varios años en la zona, primero como maestro rural, posteriormente en diferentes proyectos de desarrollo de la zona y finalmente como ministro de Asuntos Campesinos en la época de Víctor Paz.
Historia de resistencia
Los Omasuyos, tienen una larga historia de resistencia.
Durante el inkario por ejemplo, los orejones salieron derrotados en varias batallas. Las crónicas de la colonia, señalan que los fieros Aymaras de “Umasuyu”, hacían retumbar en bombos los pellejos extraídos de los inkas vencidos y con sus dientes se hacían collares, para enrostrar a los que se atrevían a quererlos someter.
Pese a todo, los Inkas lograron controlarlos momentáneamente, utilizando el sistema de los Mitimaes o traslado en masa de los  alzados. Hoy podemos encontrar descendientes Aymaras de Omasuyos en Ecuador, transportados a la fuerza hasta esas lejanas tierras.
Durante la colonia, la resistencia se volvió pasiva y activa a la vez, nuevos  arranques de desquite, hacia los chapetones y curas, a quienes los expulsaron muchas veces.
En los años cincuenta, el ministro de Asuntos Campesinos Eloy Alvarez Plata, fue asesinado con un tiro certero de Mausser,  en Atawallpani,  un pueblito cercano a Sorata.
 El autor fue el Aymara apodado el Wila Saco, un líder indígena que se cansó de tanta pobreza y promesas no cumplidas.
El Gobierno del MNR en su primera gestión de gobierno 52-56,  lo metió a la cárcel San Pedro por muchos años. Apellidaba también Quispe.
  Danza con la muerte
La resistencia de los Omasuyos, se manifiestan en diversas formas, por ejemplo existe, una danza proscrita desde la colonia, que todavía sintetiza el pensar de la gente.
Es la danza de los Pakhochis, en una alusión directa contra la opresión colonial y republicana, su letra guerrera transmite los valores bélicos que permanecen en el ego de cada habitante, convirtiéndose en el inconsciente colectivo de lucha en los Omasuyos.
En un compás pasivo y de movimientos asestando un golpe de espada al rival, los Pakhochis van arengando:
“ Date cuenta te mataré. Date cuenta te mataré. Tus orejas te cortaré. Date cuenta te mataré. Tú Khara a robar vienes, Date cuenta te matare, Tus orejas te cortaré”.
Por tal razón, es muy ancestral la forma de ajusticiar a los “enemigos” cortándoles la boca de Oreja a oreja, ( Jinchu a Jinchu), tal como le sucedió al Capitán Tellez en el bloqueo de Septiembre del 2000.
Pero eso no es todo, en el siglo XX, el presidente Bautista Saavedra, mandaba a traer desde, su Hacienda Avichaca, a los matones "a sus ovejas de Achacachi", para darles un escarmiento a los Liberales que se oponían a su gobierno" y romperles el espinazo a sus enemigos al grito de " Viva Saavedra y viva Achacachi".
El Mallku Achacachi y el EGTK
Transcurrieron más de veinte años desde la “Operación Paloma”, palabra clave de los organismos de seguridad del Estado, para referirse a la captura de los principales cabecillas del Ejército Revolucionario Tupac Katari,
Wara Wara, Qananchiri, el Mallku y otros que bajo  seudónimos de raíces aymaras, inquietaron los primeros años de los noventa con 48 atentados dinamiteros en diferentes puntos del país.
No fue sólo un movimiento de “Jóvenes aventureros sin convicción política y poco conocedores de la realidad campesina” como afirmó el entonces Sub Secretario del Ministerio del Interior, Marco Antonio Oviedo.
Este movimiento iniciado por el EGTK,  fue más bien  el grito de los “aymaras oprimidos por los “Qhara burgueses”, según el principal cabecilla Felipe Quispe Huanca, quien además se consideraba descendiente de los valerosos Quispes de Azángaro, que pelearon como soldados de Andrés Tupak Amaru y Tupak Katari.
De la guerra aymara a la operación pulga
La  ideología principal del EGTK, era la separación de aymaras y quechuas del estado boliviano, por ser éstos, los dueños originarios de esta tierra y con derecho a formar Estados y naciones independientes de trabajadores aymaras y quechuas,  tal como reza en uno de los manifiestos que circularon por esos años.
Por otra parte Alvaro García Linera o Qhananchiri manifestaba en esa época que el movimiento era marxista porque según él “ En esta lucha no importaba si la gente era negra, morena o blanca, si hablaba quechua o aymara, lo que importa es si es que trabaja o no. Si se alimenta del trabajo ajeno o no. Si disfruta de las relaciones políticas estatales de dominio o no”.
“Todo el que trabaja no tiene más camino a elegir para realizar sus esperanzas que abolir la explotación, el sufrimiento y la dominación, que el sublevarse contra la injusticia, que el de realizar con sus propias manos y su rebeldía histórica, la revolución”.
A no dudarlo, con tal cantidad de principios contra el régimen imperante y con la sangre que bullía en sus cerebros, declararon en 1992 la guerra insurgente colgando tres gallos muertos en la ciudad del Alto como representación aymara de iniciar la violencia contra los Qhara burgueses y su Estado.
Dinamita para todos los gustos
La guerra declarada era de tal magnitud que el gobierno de Paz Zamora, a través del comandante de Policías Jaime Céspedes, sostuvo que era de primera prioridad combatir al EGTK, inclusive, era más importante que la captura del ex dictador Luis García Meza.
Esta declaración se basó principalmente,  por los atentados dinamiteros contra torres eléctricas, poliductos, oleoductos, gasolineras, iglesias, sedes de partidos políticos, represas y monumentos en diferentes lugares de Bolivia, totalizando 28 voladuras a pura dinamita.
Pero la historia no quedó allí, cuando Felipe, salió de la cárcel, volvió a la carga, vino fortalecido en la Federación de trabajadores campesinos de Bolivia, especialmente con sus allegados de las riberas del Titicaca a debilitar al gobierno de la “Mega Coalisión”, que pensaron controlarlo fácilmente, pero se les fue de las manos.
Su poder se hizo sentir en los bloqueos de Abril y Septiembre de 2000, cerrando los ejes troncales de exportación, el turismo bajó a cero, saliéndose con la suya para obligar a firmar convenios con el gobierno que se enloquecía por las presiones de empresarios, y transportistas.
Más de lo mismo
De acuerdo a Felipe Quispe el Mallku, nada ha cambiado en estos últimos años del gobierno del Movimiento al Socialismo.
Es tan certero en sus apreciaciones y descripciones de los personajes que hoy están en el gobierno, que muchos fueron prácticamente enrostrados ante la opinión pública.
Al Vice Ministro Rada,  lo llamó Yerno del poder que de la nada se había encaramado en el MAS, “antes no tenía dónde caerse muerto”.
Al Vicepresidente, antes Qhananchiri, lo llamó “rata pelada” y aún al presidente Evo Morales lo compara con los dictadores militares que tuvimos en el pasado. Obviamente que sus apreciaciones personales no gustó a los del gobierno.
Sin embargo detrás de él, está todo un conjunto de aguerridos Aymaras que se desmarcaron, del apego y apoyo a Evo Morales que hasta hace un año era visto como el presidente indígena, a quién Felipe Quispe, puso recientemente en duda,  su origen de originario.

  Fuentes:
Ibarra Grasso Dick.
La verdadera historia de los Incas.
El EGTK y la guerra Aymara
Jaime Iturri Salmón.
Foto: Rimay Pampa

sábado, 13 de mayo de 2017

El lago Titicaca se lo llevó

El lago Titicaca se lo llevó

Peligro en el muelle
Freddy Céspedes Espinoza.

Lo encontré indefenso, corriendo alegre y con ganas de vivir.
Me llamo Luis me dijo, tengo cinco años,  hoy vi  un picaflor  que se colgaba en las flores de mi balcón.
Me levanté temprano, respiré  profundo y salí corriendo detrás de mi abuelo que me cuida y él me ayuda a vestirme, y todos los días me trae a la playa; es lanchero.
Salió contento de su casa, no tenía nada más que un juguete de plástico que cumplía diferentes funciones. Cuando quería jugar,  era su auto, luego fantaseaba con tener  un celular; así que hablaba con todos. Se comunicaba con sus amigos imaginarios.
Mi mamá vende comida en el mercado de Copacabana, completó su  corto encuentro conmigo..
Tengo  cinco años me gusta  jugar, comer, correr con mi perro, perseguir a mis pollos en el patio  y ver echado, boca arriba  las diferentes formas de las nubes.
Hoy como todos los días me fui a la playa con mi abuelo que está sacando agua de su lancha, porque llovió toda  la noche.
No me vigila, entablo conversaciones con las personas que  van a la isla del Sol, nunca fui allí,  hoy tengo más confianza y  no temo a los turistas; además algunos,  me preguntan mi nombre.
Juego en el muelle, veo las algas, los patos zambullidores y los negritos que llaman Chokas, que entran y salen del agua sin mojarse
Quiero ir a la isla del Sol.
-          Hola amigo: ¿vamos a la Isla del Sol?Me dijo sonriente.
-           No hijito, no puedo llevarte.
-          -Vamos pues,  insistió.
-          No,  no puedo.
-          Entonces llévame a La Paz. Viajaremos.
 Me alegró la ocurrencia y le dije de buena gana, la próxima vez te llevo.
Ya chau amigo, me dió la mano  y se perdió.
Qué mirada más limpia, que inocencia de alma, sus palabras eran melodías, su sonrisa brillaba más que la claridad del lago.
Pasaron los minutos y unos adolescentes corrieron cerca  al muelle y comenzaron a gritar. El ñiño se cayó al lago. Se cayó…Se cayó.
Logré saltar de la lancha y me incliné lo más que pude y desde el muelle   logré sacarlo. Parece que ya estaba en el lago por algunos minutos y nadie se dio cuenta.
Sus ojos ya estaban blancos y con la mirada hacia arriba, estaba con rigidez cadavérica. Me desesperé, y lo acosté   en las maderas del viejo muelle.
¡No puede ser dije, está muerto!
¡ no, no, no! . Mi amigo de cinco  años estaba sin vida. Murió en mis narices, y comencé a recordar algunas técnicas que había aprendido hace mucho.
¡ Qué desesperante ¡ trataba de abrir su boca, logré meter mis dedos.
Lo sacudí, apreté con fuerza toda el esternón y el estómago hinchado; estaba completamente frío. Sus labios ya no irradiaban sonrisas.
Sentí una extraña presencia de la muerte en mi alrededor.
 Volví a meter los dedos en su boca. Trataba de abrir para permitir que entre algo de oxígeno.
Ya estaba desesperado. ¡ se me fue mi amigo!.
Por favor amigo despierta  y lo  sacudía.
Respirá amigo, amigo, amigo, vamos a jugar luego, no te puedes ir. Volví abrirle la boquita. Para darle respiración.
Me mordió, me mordió los dedos  y comencé nuevamente a tener esperanzas.
 Lo recosté, y le dije,  respirá fuerte amigo, fuerte , abrí su boca con todas mis fuerzas  y le introduje mis dedos y comenzó a vomitar agua del lago sagrado.
Pero no volvió, estaba completamente rígido, no  abrió los ojos.
 Le dije amigo,  amigo,  no te mueras…tenemos que ir juntos  a  La Paz, tenemos que ir a la Isla del Sol. Nuevamente procedí a tratar de darle los primeros auxilios, con más angustia.
 Por un milagro, volvió a la vida, abrió los ojos un momento, me alegré salté de alegría, le di un fuerte abrazo, me emocioné  de alegría. Sentí cómo su alma volvió a su cuerpo y fue recobrando  su semblante,  me miró triste y con ganas de decirme algo, pero  el abuelo apareció y se lo llevó rápidamente a abrigarlo.
Hoy se murió mi amigo de cinco años  por unos segundos, volvió a la vida por milagro de dios  y me cambió la vida para siempre.

Historia verídica que me pasó el 24 abril 2017 en el puerto de Copacabana……

martes, 11 de abril de 2017

José Manuel Pando El Gran explorador de la selva


Freddy Céspedes Espinoza.
Uno de los hombres más importantes en el siglo XIX y principios de XX, fue el ex presidente José Manuel Pando. Este gran hombre, se preocupó como nadie de la región del Noroeste boliviano, norte de La Paz, el Beni, lo que hoy es el Departamento de Pando y la zona del Acre que se perdió en la guerra contra Brasil.
Pando, estuvo en esas selvas repetidas veces: haciendo estudios, otras descubriendo ríos y territorios; también estuvo en comisiones y puestos oficiales para tener conocimiento del gran potencial que encerraba en la extracción de la goma elástica.
Explorar y sentar soberanía en la tierra del caucho
El  diez de agosto de 1892, marcó el inicio de su pasión por descubrir lo que Bolivia guardaba oculto y  emprendió su expedición con 29 hombres cruzando Sorata, ascendiendo a los glaciares del Illampu y descender por  la Cordillera Real a lomo de bestia , también caminando por cañones y barrancos peligrosos, para posteriormente embarcarse en frágiles callapos desde Mapiri con rumbo a Rurrenabaque.
Para el  20 de septiembre de 1892, ya estaban en el pueblo de Reyes y luego bajaron el río Beni hasta Riberalta.
Después de algunos días de descanso en dicha ciudad, comenzaron los preparativos para la expedición del río Madre de Dios.
Después de 22 días de navegación y estudios, se encontraron con un caudaloso río que desembocaba en el río Madre de Dios; hoy se conoce como el Río Heath.
Posteriormente, Pando y sus compañeros encontraron otro río caudaloso, que afluía al Madre de Dios, era el río Tambopata.
Con flechas venenosas los salvajes cobran sus víctimas.
Después de varios días de descanso, se propusieron explorar el río Heath y emprendieron marcha el 10 de marzo de aquel año y después de navegarlo durante 15 días, saltaron a tierra, devolviendo las embarcaciones al Madre de Dios, pues ellos irían por tierra hasta salir al río Beni y el Madidi.
Emprendieron la caminata por el Madidi desconocido, sin más indicaciones que la brújula y sus carabinas para cazar y alimentarse. La travesía por la selva virgen, sin los alimentos necesarios, rodeados de todo género de peligros, acechados por salvajes que les tiraban flechas, atacados por millares de animales ponzoñosos, con un clima infernal,  enfermedades palúdicas y la lesmaniasis asechando al grupo , fue una de las hazañas más salientes de la vida del heroico Coronel Pando.
El 7 de abril, llegaron los expedicionarios al río Madidi- hoy un parque nacional- después de haber recorrido 144 km. a pié en trece días.
Pando y los expedicionarios continuaron por tierra y después de otros once días de viaje llegaron a Ixiamas.
Ya que estamos aquí, sigamos explorando
Nuevamente, bajó el río Beni, arribó el Orthon, hasta Puerto Rico, o sea la confluencia del del Tahuamanu y el Manuripi, empleando 26 días de navegación y un recorrido de 384 Km
En febrero de 1894, Pando, de Riberalta, emprendió viaje de regreso al interior de Bolivia por la vía del Brasil y la Argentina, y en esta última república publicó un libro con el nombre de “ Viaje a la Región de la Goma Elástica”.
Nunca se quejó de lo esforzado de su trabajo
Pando, estuvo en esa zona siete veces, en estudios y comisiones oficiales: en 1890, después de fracasada la revolución liberal.
En 1892, en compañía de Muller e Ibarra.
En 1895, como Comisario Nacional Delimitador de la frontera con el Brasil.
En 1897, con la expedición al Inambary, en compañía de Vernoux.
En 1903 como capitán General del ejército, siendo Presidente de la República, a combatir la revolución separatista del Acre, y en 1906, como Delegado Nacional en el Territorio de Colonias.
La región del Noroeste debe inmensamente al general Pando pues  construyó caminos y edificios, fundó pueblos, y fomentó la navegación de casi todos los ríos.
Una estela luminosa de toda su personalidad ha quedado, el Departamento de Pando, este jirón patrio lleva su nombre en honor a este valeroso hombre. En 1917 murió asesinado.

FUENTES: EL DORADO BOLIVIANO. Chavez Medardo. 1926
DE LOS ANDES AL AMAZONAS. Aguirre Achá, José

“José Manuel Pando Solares nace en La Paz, en 1848. Fue presidente de Bolivia de 1899 a 1904. Comandó la segunda batalla en la Guerra del Acre, contra Brasil. Fue un gran explorador (los relatos de sus expediciones en el norte de La Paz fueron tomadas en cuenta por expertos en el tema) y su gran aporte fue integrar al norte del país. Por ello, el departamento de Pando recibe su nombre”

domingo, 2 de abril de 2017

El Estaño oro de Bolivia

Cuando el Estaño era oro de Bolivia
Simón Patiño el hombre que hizo su  fortuna con el estaño

Freddy Céspedes Espinoza
Cuando Pizarro y Almagro llegaron a América, quedaron sorprendidos por las puntas de lanzas y otras armas de los Incas hechas de resistente bronce que les causaron muchas bajas en la guerra de la conquista.
Lo cierto es que el cobre aleado con el estaño daba a los incas, armas más resistentes y duras capaces de abrirle la cabeza de un golpe a cualquiera que se atrevía a dasafiarlas.
En 1640 decía el padre Alvaro Alonso Barba “Los indígenas llaman plomo blanco” a lo que conocemos nosotros como estaño; éste es el veneno de los metales - sostenía- porque mezclándose con otro metal, perdían su maleabilidad”, es decir, se volvían más duros.
En 1624, las minas de Potosí estaban en su auge, los españoles despreciaron al estaño, para ellos era sinónimo de riqueza sólo la plata; así que el cerro rico de Potosí fue horadado con cinco mil minas que afianzaron las monarquías de Europa.
Llegada la independencia, desfalleció la minería de la plata, no había más remedio que ingresar a las infestadas selvas en busca de la goma elástica para sobrevivir; algunos, perseveraron en el fondo de las viejas minas y ¡zas, sorpresa !, descubrieron ricas y cuantiosas vetas de estaño que el desarrollo de la industria pesada y bélica en Europa y Norteamérica,  exigían por toneladas. Fue la salvación de Bolivia.
Las viejas minas de plata, habían sido rehabilitadas para dar estaño, primero los desmontes de varios siglos fueron aprovechados, luego aparecían más y más en la cordillera de los Andes, formando una gran cadena estañífera como Carhuay-kollo, challapata, Antequera, Poopó Quimsa Cruz, Illimani, Huayna Potosí y otros donde se encontraban pedrones de estaño hasta de una tonelada.
Este mineral era trasladado a los ingenios hasta convertirse en “ barrilla” que era una especie de arena de estaño y que variaba  entre un 65 a 90% de pureza para luego fundirlas y convertirla en barras de metal.
En pocos años, los campamentos de mineros se habían convertido en ciudades, por ejemplo la mina más rica del mundo “ La Salvadora” de Simón Patiño, en Uncía Potosí, contaba en 1907 con cuatro periódicos semanales, diez lujosos hoteles, escuelas particulares y fiscales, una plaza de toros, un biófrafo o cine “París”, clubes de tiro al blanco y tenis, sus tiendas comerciales de extranjeros asociados en clubes Arabe, español, turco, alemán, escocés, austriaco, eslavo, francés y otros.
También contaban con centros de placer para gringos y cholos con pianos, bandurrias y los gramófonos alegrando las frígidas noches de las minas, pero todos ellos con los bolsillos llenos de Libras Esterlinas, es decir se compraba desde amores hasta acciones en las gélidas minas.
En las ciudades como La Paz, Oruro, Cochabamba, Potosí, el comercio y el boom de las construcciones no se detenía, se iluminaron las calles, el servicio de alcantarillado recién era conocido, se inauguraron tranvías en La Paz.
Cochabamba, producía una intensiva agricultura, Los Yungas de la Paz, abastecían de coca a miles de mineros; es decir el estaño benefició a la economía de principios de siglo XX, porque las minas así lo exigían; lastimosamente el grueso de los capitales salidos de las minas se fue a ultramar y hoy sólo quedan pueblos fantasmas donde ayer había opulencia y desarrollo. Ya las minas de estaño de Patiño pasaron a la historia.
FUENTES
UNCIA Y LLALLAGUA 1882-1924. ARANCIBIA ANDRADE, Freddy
EL MACIZO BOLIVIANO. Mendoza, Jaime.
DE MI TIERRA. RODRIGO, Saturnino

lunes, 27 de marzo de 2017

Carlos Franck, el rico alemán de la goma, la quina y el oro


 
Carlos Franck junto a su esposa
Emilia Eyzaguirre Rivert

Franck encontró el paititi y lo convirtió en libras esterlinas

Freddy Céspedes Espinoza

Alisté mochilas para viajar por la Cordillera de Apolobamba y bajar al valle de  Pelechuco, fin del camino carretero en el Altiplano Norte.
Me encontraba nuevamente uno de los buses públicos que  van haciia ese sector tan alejado.

Estos buses conocidos como los Coches Bomba, por la carga que normalmente llevan; desde garrafas de gas hasta dinamita y casi medio centenar de personas que  se acomodan como mejor les viene en gana.

Este fue el inicio de una travesía de más de 14 horas cruzando pueblos altiplánicos, hermosas vistas del llamado Altiplano Alto a más de 4200 metros con miles de llamas, alpacas y la reserva de centenares de vicuñas que contrastan con  hermosas montañas de nieves eternas del Parque Nacional.

Pero el motivo que me impulsó a ir a este sector no era turístico, estaba tras las huellas de un emigrante Alemán que vino a mediados del siglo pasado a Bolivia y que se asentó en Pelechuco. Más tarde llegó a ser uno de los más importantes millonarios de Bolivia gracias a la extracción de la goma, quina y oro del norte paceño.

Carlos Franck, llegó a Pelechuco a mediados de 1860
Todo empezó con los aymaras

Según crónicas coloniales, esta parte del norte paceño desde épocas anteriores a los Incas fueron exploradas por los aymaras, posteriormente el Inca Yayuar Huakaj, a la cabeza de 15.000 guerreros se atrevió a franquear la Cordillera de Apolobamba y descender hasta el Rio Madre de Dios.

Posteriormente El Inca Yupanqui llegó hasta el margen izquierdan del rio Diabeni que en lengua Tacana significa río de los vientos; hoy río Beni.

Desde esas épocas ya se hablaba del Gran Paititi, lugar donde existían ciudades de oro; el misterioso Paititi, motivó posteriormente a los españoles a lanzarse a la aventura de encontrar ese reino siguiendo los caminos incaicos que todavía permanecen intactos desde Pelechuco hasta Apolo.

Si bien las misiones de Apolobamba durante la colonia fueron importantes en el aspecto de convertir a los “infieles chunchos “ al catolicismo, su importancia económica repercutió en el sistema de vida mercantil de los españoles, pues las más ricas de oro se encontraban en esta zona.

Después de la independencia muchos extranjeros llegaron a Bolivia en busca de mejores días, no importando, si los lugares elegidos se hallaban en viejas minas de españoles a más de 4800 metros junto a glaciares o dentro el monte de Ixiamas Mapiri y Apolo, donde los naturales apuntaban sus puntas de flechas envenenadas contra los osados aventureros que ingresaban a sus dominios, tal cual reza en las expediciones hechas por el Ex presidente José Manuel Pando.

Franck encontró el paititi y lo convirtió en libras esterlinas


 Una demostración de su riqueza, era brindar a sus hijos y la gente actividades circenses en su casa de Pelechuco.


Carlos Franck, junto al padre de Germán Busch y los antepasados del presidente Hugo Banzer, según información recogida en el lugar, llegaron juntos a Bolivia, ellos encontraron tanto en el Beni, Santa Cruz y el Norte de la Paz sus nuevos hogares.

El Norte de La Paz conocida con el nombre de la gran Provincia de Caupolicán, abarcaba extensos territorios de Ixiamas, Apolo, los territorios del Acre cedidos al Brasil y la zona de Amarumayu al Perú donde claramente delimitados en los mapas de 1859 se hace referencia como: “Regiones no exploradas y poblada por salvajes”.

Carlos Franck, llegó a Pelechuco a mediados de 1860 sin imaginar  que más tarde, esas tierras salvajes con ríos caudalosos y la presencia de grupos selvícolas, serían su fuente de trabajo para convertir la corteza de quina y el caucho en miles de libras esterlinas.





El Explorador Fawcett en casa de Carlos Franck.

El árbol del caucho crecía en las orillas del  Tuichi, Ixiamas, Rurrenabaque y lo que hoy llamamos el Alto Madidi en medio de pumas y pantanos infectados de caimanes y mortales enfermedades tropicales.

Gracias a su valentía de internarse a esas regiones Franck, logró tener extensas concesiones en estas regiones como producto de  su tozudez germana  y amistad con José Manuel Pando.
Cuando estalló la Guerra del Acre en los primeros años de  1900, Franck financió con su propio dinero al ejército boliviano que tardó más de dos meses en  llegar al la zona de combate.
Por otra parte, la gran fiebre de la goma hizo que  centenares de aventureros nacionales como extranjeros se enfrasquen en batallas personales y de empresas Gomeras como la Galvez Rubbers, Yuyotico de Federico Nielsen Reyes, San Carlos de Franck y otras.
Según refiere el escritor Nazario Pardo Valle, “” La existencia de varias empresas dedicadas a la misma explotación y la delimitación de las concesiones y linderos provocó innumerables problemas, reyertas, peleas, donde la ley del Winchester o la ley del Colt, eran la unica norma que  regía. Era conocida la rivalidad del grupo familiar de Nielsen Reyes y Franck ambos alemanes, contra los hermanos Vidal de Apolo conocidos los tres, por su escosor en el dedo para apretar el gatillo.
Tanto dinero dio el caucho, la quina y el oro que  explotaba en sus minas de Suches, Sorapata y Laje, que Franck llegó a transformar la apacible Pelechuco en una población próspera;  para ello, ni se inmutaba para traer un completo circo para que se distraigan sus doce hijos en el patio de su casa, que contaba con más de 5000 metros Cuadrados de extensión Y con capacidad para tener su propia pista de patinaje   que  hasta ahora existe.
Todavía pude ver los finos muebles europeos, el gigante piano  que llegó aquí sobre lomo de bestia, cajas de música, adornos de marfil, cuadros impresionistas, un sistema de calefacción; además fue la única casa con sistema de arcantarillado; es decir lo más suntuoso y funcional  que una persona rica europea podía poseer en su casa.
De Alemania le llegaba la ropa, los mejores vinos de Francia, los empapelados y las finas alfombras completaba el cuadro señorial de la casa con pasadizos secretos entre habitaciones y túneles que cruzan hasta la orilla opuesta del río de Pelechuco.
Químico de profesión Franck, aportó mucho al país como financiador de expediciones al norte de La Paz, buen constructor de  puentes como el Amantala, que puede considerarse como uno de los puentes colgantes más fascinantes construidos en Bolivia.
Son famosos los caminos de herradura mandados a construir para unir Pelechuco – Apolo, demostrando una tenacidad para llegar a su sueño de potenciar el Norte paceño.
Franck logró consolidar su empresa a tal punto  que exportaba directamente a Europa, dependían de él siringueros, cargadores, fleteros empleados y llegó a ser tan rico que el gobierno liberal de Pando  lo nombró sub prefecto de la provincia, es decir tenía todas las facultades políticas para aplicar la ley a su modo. Tal fue el éxito económico de este lugar  que inclusive, la República del Perú tenía un Consulado en Pelechuco.
Después de la primera Guerra Mundial, cayeron los precios de la Goma, todos sus hijos partieron fuera del país a educarse; la mayoría de los descendientes viven actualmente en Alemania; otros en Brasil y Argentina; quedando en Bolivia algunos que por suerte pude conocerlos.
Carlos Franck murió en 1922 y sus restos descansan en la iglesia de Santiago de Pelechuco junto a la de su esposa Boliviana Emilia Eyzaguirre Rivert.
Franck está muerto, pero nos dejó el camino para emprender nuevamente ese gran desafío,  conquistar el norte de nuestro departamento y redescubrir el potencial económico que encierra.
Balas por doquier
Al retorno de un viaje de Alemania, se encontró con la trágica noticia de que un grupo de forajidos, enemigos de Franck, asaltaron su casa robando la caja fuerte con miles de libras esterlinas y dando muerte a un hijo suyo y la empleada.
La noticia corrió como reguero de pólvora en toda la provincia, las investigaciones se centraron en odios políticos, otros consideraron como ajuste de cuentas como resultado de las frecuentes escaramuzas en el monte; sin embargo Franck esperó el momento oportuno para capturar a los asesinos y con la misma moneda pagó a los criminales, mandándolos a fusilar en plena plaza central, total Franck era uno de los hombres más ricos y por lo tanto, tenía el poder político en sus manos por ser sub prefecto de Caupolicán.
Su seguridad era tal  que   mandó a construir puestos de centinelas justo al frente del ingreso de su casa para protegerse de los enemigos.
Una casa con paredes falsas y pasadizos secretos.
Cual un castillo medieval, la casa de Franck permanece sólida al paso del tiempo, cuenta con paredes de adobe con más de dos metros de espesor, en medio de éstas, existen pasadizos que conducen a habitaciones que ni siquiera se sospecha de su existencia.
Existen puertas camufladas sobre el piso para ingresar a habitaciones oscuras donde podía proteger a su familia en caso de verse en peligro.
FUENTES:
Entrevistas en Pelechuco a Alan Jauregui Segovia, bisnieto de Carlos Franck y Rossmary Ergueta descendiente de Frank.
HISTORIA DE APOLO: Machicado Augusto.
FOTOS DE ALAN JAUREGUI SEGOVIA.

 

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