viernes, 8 de diciembre de 2017

LA FIESTA DEL SEXO O SIHUAY-SAAHUA O




Freddy Céspedes Espinoza.
Así reza el nombre de la popular fiesta que se realizaba desde tiempos pre colombinos y la colonia en la región de Cusisiñapata -colina de la alegría- barrio que después se llamó Caja de Agua y con el tiempo sólo zona norte donde se celebra  la Fiesta de la Cruz, el 3 de Mayo de cada año.
Sihuay-Saahua, es frase aymara, que traducida al castellano quiere decir: “ Ha dicho, Le he de decir” y esto, porque efectivamente, en la citada fiesta iban y venían cuentos o chismes de tinte sexual.
 Todos iban a la fiesta, jóvenes y adolescentes, muchos indígenas, artesanos, militares, civiles, eclesiásticos, señoras, soldados y cholas, ocupando los extensos campos de lo que hoy se llama Parque Riosinhio. 
Había también personas que vendían chicha, bebidas de coco, de nuez y leche de tigre y que pasadas unas horas, todos estaban entre San Juan y Mendoza.
Esta fiesta duraba tres días y en ella la promiscuidad humana era característica casi obligada.
A las ocho de la noche, la fiesta estaba en su auge; un bullicio ensordecedor de miles de voces e instrumentos musicales, aumentaban la confusión.

A ROBARSE DONCELLAS

Cuando todos estaban lo suficientemente templados por  las bebidas, Los pícaros hombres, que nunca faltan, se robaban doncellas al ritmo de los huayños y sicuris para pasarla bien, y terminar en una orgía general; también los adolescentes, se iniciaban en la vida sexual activa en esa fecha.
El último día de la fiesta, sólo quedaban ebrios dormidos en los pastizales, tristes y maltrechos y los rondines durante la colonia, los trasladaban a las celdas a recuperar el aliento.
En los días posteriores, “todos, estaban en boca de todos”, que la fulanita había sido cogida por un señor cura; de que menganita fue seducida por un robusto sirviente, que la lunareja, hija del boticario se fue con dos a la vez, etc, etc...
Todos los parroquianos hacían cortes y recortes con las tijeras del chisme, se burlaban de la honra de todo el mundo.
Con el tiempo,  la fiesta Sihuay Saahua, quedó abolida por otras y más descentes costumbres que se impusieron en el ambiente con el caminar del tiempo que todo lo borra y todo lo calla.
La festividad de la cruz que actualmente prevalece, es cosa muy diferente donde el sano entusiasmo campea sin dar lugar a las críticas y la lujuria.

TIENE UN ORIGEN REMOTO

Esta Fiesta de origen indígena, venera a la constelación estelar la cruz del sur, en su momento de aparición en la clara noche del altiplano y el planeta, augurando el inicio del año agrícola, de las noches claras y la aparición de constelaciones andinas como el sapo conduciendo a la llama madre o llaman ñawin ( estrella Alfa y Beta) para que beba en la laguna negra o Chiar Qota, que es la nebulosa negra al pie de la cruz del sur.
La colonización española tomó luego ese ritual y lo asoció con la cruz cristiana, imponiendo su celebración el 3 de mayo con cantos y rituales católicos dedicados a la cruz y a la vida de Jesucristo quien padeció en ella y perpetuó su existencia simbólica como culto universal del cristiano.
 FUENTES:

MILLA VILLENA, Carlos. Génesis de la cultura andina

SOTOMAYOR, Ismael. Añejerías Paceñas.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Claudio San Román y la Casona del Control Político




 Claudio San Román tuvo un rápido ascenso de Cabo a Coronel
 
Freddy Céspedes Espinoza.
 
Claudio San Román, fue el creador  de la policía política organizada en Bolivia
 Cae la noche y un constante aguacero detiene mi marcha por la Calle Potosí y Yanacocha en La Paz, allí sigue en pie una maciza casona republicana, con ventanales opacos de principios del siglo XX y vetustos balcones que cuelgan peligrosamente hacia la calle.
Parece que este edificio, nunca tuvo color, tal vez nadie sintió apego ni se sintió atraído por ella,  desde joven hasta vieja; siempre lució igual, sin color ni sonrisa sin amor.
 Ingreso a ella y continúa la lluvia con un  viento que me estremece, de rato en rato por  los fuertes truenos que  caen en la cordillera y  se amplifican en la  profundidad de la ciudad.
Cada rayo ilumina la ciudad, menos esta casa, que está completamente cerrada por sus cuatro lados, siempre estuvo así, prisionera de los gritos internos.
Me deslizo por un zaguán  que conecta  al  patio casi cuadrado; observo las habitaciones de la planta baja y alzo la cabeza con temor  hacia el  primer  y segundo piso que mantienen sus corredores y balcones de hierro forjado que permanecen fríos, sólidos y apáticos a mi presencia.
Estoy en la casa más abominable del pasado movimientista, imagino en cada espacio un murmullo  inusual de  gente que corre por sus escaleras, escucho los tiros aislados de la lejanía y  duele  ver a tanta gente asustada que  ingresa  a ella por razones políticas, los han capturado.
Me doy  un respiro profundo, cierro los ojos y los vuelvo abrir. Están en frente mío y bien      formados  los agentes del Control Político del MNR. 
  Control Político. Tenía las ventanas cubiertas de madera  para evitar que se escuchen los gritos de los torturados

En medio del patio un hombre, muy moreno, algunos lo tildan de negro,  cuello grueso y robusto, tiene  poco cabello, está casi calvo, tienen una voz que estremece todo el ambiente y arenga a sus subordinados con palabras durísimas de tinte cuarteril.
Están también Luis Gayán Contador, antiguo mercenario Chileno que sirvió en la Guerra del Chaco y segundo en la jerarquía. A lado Ademar Menacho  obeso pero fuerte como un oso, y aburrido de la arenga del jefe Claudio San Román.
Luego observo a Jorge Orozco Lorenzety, René Gallardo Sempértegui, Oscar Arano Peredo, Mario Zuleta,  José Soria Galvarro,  Raúl Gomez, Andres Herbas Ramallo y otros que conformaban ese grupo de agentes y milicianos que están a las órdenes de San Román.
Es el aparato de represión mejor organizado de la Bolivia contemporánea, dejando muy atrás a otros,  que siempre existieron en nuestra historia,  sean democráticos o  dictatoriales,  y que les permitió a los presidentes, respirar por más tiempo en el poder.
El jefe, es San Román,  entrenado por el FBI en las técnicas de persecución humana, de martirizar  y castigar con  violencia  extrema especialmente  a sus enemigos políticos, los falangistas.
Fue el creador  de la policía política organizada en Bolivia y supo fusionar  con otras técnicas de tortura  de la Checka  rusa y la Gestapo alemán; además  modernizaron los sistemas de  control  de   archivos de seguimiento, ficheros   para el manejo   de la información  precisa,  de cada ciudadano, de asociaciones, sindicatos, empresarios, comerciantes  o cualquier  militante del partido  o de la oposición. Nadie se salvaba. Todo estaba perfectamente organizado y con un presupuesto altísimo que salía del Estado, a través  del ítem: “Gastos Reservados”.
“ San Román y Control Político recibía directamente los fondos asignados en el presupuesto General de la Nación, además de otras sumas extraordinarias  que la Corporación Minera de Bolivia debía entregar cuando se presentaba alguna emergencia” .
  Llenar de presos las cárceles
 Para San Román tener las cárceles llenas era su mayor satisfacción,  a mayor cantidad de  presos, mayor el presupuesto y solía enfadarse cuando no tenía carne para torturar.
“ Solía gritar a sus esbirros  profesionales,  que a su retorno,  quería ver por lo menos algunos dientes de los presos en el piso”.
“ Las sumas que manejaba San Román eran impresionantes. “ Baste anotar que el periodo  del año 1964 se asignaron al capítulo de Gastos Reservados 232 mil millones de bolivianos, que eran manejados casi íntegramente por San Román, y que hay que agregar  52 millones que recibía para pago de sueldos mensuales a los milicianos; 3500 dólares mensuales de ese entonces que nunca fueron explicados y otros 1000 dólares  más, también mensuales, que se le entregaba directamente, por orden expresa del presidente de la república.”
 Lo torturaron tantas veces al Coronel Barrero, pero nunca se doblegó, según escritores falangistas.
 
Pero volvamos al patio de la Casona. Todos los que estaban formados en el patio recibieron un entrenamiento en violación de correspondencia, escuchas telefónicas, seguimiento  personal constante, técnicas de tortura sofisticadas y  criolla con el único fin de proteger al  Estado del MNR. Además todos habían regresado de la guerra del Chaco  y amaban disparar por cualquier motivo.
Esta casona es aterradora
 La planta baja está íntegramente destinada a las celdas para los presos, existiendo en una de ellas un recinto subterráneo destinado al castigo de los detenidos que, por su estado de salud, ya no podían soportar tormentos más violentos”.
El segundo piso albergaba algunas oficinas y algunas celdas; pero, principalmente  estaba destinado a las salas de tortura, como la llamada cámara de gases, por ejemplo, donde eran encerrados  aquellos elementos que se resistían a revelar sus presuntos secretos. Allí se utilizaban gases lacrimógenos, gases fétidos, gases vomitivos hasta gases que provocaban la risa destrozando el sistema nervioso,  que  desesperan  y martirizan a la víctima, llegando inclusive hasta enfermarla gravemente.”
“En otra sala de regulares proporciones, existían varios aparatos destinados al castigo de los detenidos rebeldes o reacios a contestar adecuadamente las preguntas que se les hacían”.
“El potro del tormento, una máquina conocida desde el medioevo para atormentar a los presos; el “ chanchito” cuyas horribles consecuencias eran heridas de vidrio roto en el pecho y en la cara de la víctima; las “roldanas” que se aplicaban atando al detenido de los pies y estirándole de los pies mediante un fierro  que era pasado debajo de los brazos, utilizando un sistema de cadenas y roldanas”.
Con estos tres sistemas de tortura, se obtenían generalmente los resultados apetecidos, pues a cualquiera le resulta en extremo difícil soportar por mucho tiempo los agudos dolores que su aplicación provoca. Existía además un cuarto especial, conocido  como el” Cuartito Azul”, que estaba revestido de cemento, para “bañar” al preso que se desmayaba o que evidentemente no podía soportar castigos peores.  
Allí se le baldeaba intermitentemente y, por fin, se lo dejaba  toda la noche, desnudo o semidesnudo, el  cuartucho que tenía agua hasta cierta altura”.
“Finalmente, el tercer piso estaba destinada a almacenar y revisar toda la correspondencia que se sustraía de correos , así como todos los libros y folletos, que calificados como propaganda comunista o falangista por el experto español Francisco Lluch Urbano.
Las cartas,  eran secuestradas en valijas  de las dependencias postales. Había en este piso, igualmente, un corredor aparentemente para las prácticas de tiro de los agentes del Control Político; pero que con mucha frecuencia  servía para simular fusilamientos, causando en las víctimas de tan inhumana comedia graves alteraciones nerviosas y hasta síquicas”.
Ademar Menacho fué un falangista converso, pero torturaba bárbaramente  a sus ex camaradas
El Control político inició sus actividades en 1953 con un total de 150 agentes, que poco a poco fueron en aumento hasta llegar en 1964 a 600 aproximadamente, sólo en La Paz y sin contar confidentes, y soplones que no ganaban  sueldos, aunque sí recibían jugosas comisiones las prostitutas, los peluqueros, los lustrabotas,  taxistas y otros,  por ser ellos,  los escuchas  y delatores  contra potenciales enemigos del gobierno.
Señor Gayán, cayó un falangista.-

“ A las 11 de aquel mismo día, yo, Hernán Landivar Flores, fui sacado de mi celda y llevado ante Gayán.  Al ingresar a su oficina lo encontré sentado detrás de su escritorio.
Inmediatamente me di cuenta que sobre él,  con solo mirarlo, que la leyenda de  terror que sobre él corría en el pueblo boliviano era cierta.
Al primer golpe de vista uno comprendía estar ante un degenerado. Era sencillamente repulsivo. Con un ojo desviado, la mirada fría del único ojo que se fijaba en uno,  era trágico. Parecía un poseído. Al levantarse de su asiento su figura  me pareció grotesca.”
“ Hombre corpulento de más de 1 metro con 80 centímetros y cien o más kilos de peso. Sus ojos tenían una aureola roja de hombre habitualmente aficionado al alcohol. Su tufo era asqueroso y salía de su cuerpo un olor repugnante. Tenía colgado del cuello un tirante especial del cuál pendía una cachiporra de goma con la punta emplomada”.
“ El Chileno Luis Gayán Contador fue contratado por la llamada revolución nacional, de  pésimos antecedentes, fichado en su propia patria por robos y crímenes y dado de baja del Cuerpo de Carabineros de Chile con ignominia, para torturar a los bolivianos.”
  ¿ Niega usted ser amigo del señor Unzaga?
-No, no niego, soy su amigo y lo estimo muchísimo, pero no sé dónde se encuentra.
“ Luego Gayán suavizó la voz , se sentó y me dijo: “ El presidente  Paz Estenssoro es magnánimo y le promete que olvidará sus trajines subversivos  si usted  nos indica dónde se encuentra el señor Unzaga y Ambrosio García . Le daremos un cargo en el Consulado de Bolivia en Buenos Aires y dos millones de bolivianos. ¿Acepta usted? No pierda esta ocasión que es la única salvación que le queda. Piense en su mujer y sus hijos …! Pueden quedar sin padre!.
“ Me es imposible indicarle el domicilio del Sr. Unzaga ni de García  porque no sé dónde viven. Nadie puede confesar lo que no sabe. Además aun cuando lo supiera no se lo diría, pues no nací delator”.
“ Gayán saltó de su asiento y se lanzó sobre mí . Caí al suelo por supuesto al recibir el impacto de semejante mole. Traté de levantarme  y no lo conseguí. Me dio un pisotón en el estómago y quedé desmayado.  Volví en mí al recibir un chorro de agua fría en la cara. Cuando trataba de incorporarme, Gayán se echó sobre mí, puso sus rodillas sobre mi vientre  y con sus dos manazas asquerosas me tomó de la cabeza  y comenzó a golpearla contra el suelo. Yo pensé que no resistiría  un minuto más. Luego con una brutalidad increíble  introdujo sus dedos pulgares en mis ojos  y me los iba oprimiendo lenta y despiadadamente.
Yo no veía estrellas, veía venir la muerte, sentía un sudor frío y un desvanecimiento que  me iba anestesiando el alma. El dolor era desesperante, el torturador no cesaba de decir:
“ Dónde está el señor Unzaga….Unzaga… Unzaga, dónde está? Y me arrojaba a las narices su hedor y su saliva.
“Cuando volví en mí, me encontraba completamente desnudo y con las manos atadas. Gayan estaba solo y me contemplaba con mirada siniestra. Luego tomó unos aparatos que no alcancé a precisar, pero que parecían castañuelas, me agarró con ellos los testículos y me los fue oprimiendo poco a poco, brutalmente. Fue terrible aquello. Nunca había sufrido dolor más grande. Me retorcía, me desmayaba, volvía a recuperar  el sentido para seguir sufriendo la misma tortura y oír las mismas inquisiciones : “¿ Dónde está Unzaga…. Unzaga y al final García,…García?”.
“ Sus palabras ya no tenían felizmente sentido para mí. Saciado ya de haberme torturado y sin haber conseguido la delación que perseguía ,  Gayán volvió a llamar a sus ayudantes y les ordenó : “ llévenlo al Panóptico y si no habla mátenlo” y dirigiéndose  a su principal secuaz Jorge Rioja, le dijo: “ Tú me respondes de este carajo”. Las torturas siguieron en el Panóptico.
En el libro Terror y Angustia en el corazón de America, escrito por J.V Montellano, hay una interesante descripción de Gayán:
"El Mayor de Carabineros de Bolivia, es chileno, con perdón de los simpáticos chilenos. Voló de su país  por no sé qué travesuras cuando servía en la gendarmería. En Oruro trabajó con el alemán J.C Becker, en la mina Amatura, que queda allá donde el diablo perdió el poncho. Hizo una travesura de estaño y la pasó mal, pero con suerte, Becker tuvo que refugiarse  en la Argentina, durante la entrega de alemanes a los aliados y Gayán quedó libre. Pasó a Potosi, donde consiguío la ocupación de jefe de Serenos, para control de obreros y aquí también traveseo malamente la vida de un minero; con la influencia del patrón pudo huir a Santa Cruz. También allí falló en alguna forma  y escapó al Beni, donde tuvo otra mala cosa. Luego anduvo por la Argentina, donde el "compañero" Paz Estenssoro contrató sus servicios, conociendo lo que vale"
La vida de San Román
Nació en el Valle de Carasa, hoy Santiváñez,  en el Departamento de Cochabamba. Su niñez fue oscura y  fue criado por un tío que de acuerdo a las fuentes, lo ocupaba para hacer los mandados y cargar pesados bultos del mercado”.
De una infancia vacía  de amor,  ya joven, con la necesidad de independizarse de su duro pasado, vino a La Paz y se enroló  en la escuela de Clases, que esa vez quedaba en San Jorge.
Partió como cabo  al Chaco, volvió  con el grado de sargento  reenganchado en el Ejército. Nada promisorio  en su ascenso y como militar de baja graduación, tuvo que dar  cumpliendo  a los diferentes destinos en Bolivia.
Durante el gobierno de Gualberto Villarroel en 1943, su paisano José Escobar le ofreció un cargo  en el Departamento de Investigación Especial.
Desde allí se le abrió el horizonte promisorio pese a ser semi-letrado y  comenzó a obrar con astucia y viajar becado a los EE.UU, ya tenía el grado de teniente de Ejército. Allí,  afinaron sus atributos personales por el Federal Burou  Investigation FBI.
“´Aprendió el arte de acosar al ser humano, darle caza, y sobre todo, los infalibles métodos de tortura para hacerle hablar y confesar”. Era todo un profesional.
En 1946 fue colgado Villarroel en la Plaza Murillo  y quedaron  el MNR y Razón de Patria desarticulados, pero  lo peor, que sucedió; le dieron de Baja del ejército.
San Román, solicitó ser reincorporado al ejército y le negaron. También se dirigió  a la policía con su título del FBI y tampoco lo aceptaron. Fue soplón del Departamento segundo del Ejército, estuvo en el panóptico de San Pedro como preso en 1949. Fue tildado de informante dentro la cárcel y salió para desaparecer.
Después de Víctor Paz, San Román era el más importante en el Gobierno
“Naturalmente al producirse el triunfo movimientista en Abril de 1952, San Román fue uno de los primeros en aparecer mezclándose entre los revolucionarios, y por supuesto demandando su cuota parte en la repartija de situaciones”.
 Se hizo reincorporar al ejército, también restituir los sueldos de los años perdidos por la baja, y así se encaramó de a poco en la difícil lucha de ganarse loas del Ministro de Gobierno Federico Fortún,  a fuerza de brutalidad, inteligencia y sagacidad.
   Curawara de Carangas palomita, testigo de mis horrores, ciento por ciento me han de pagar
Así coreaban los falangistas torturados en la calle Potosí, luego  trasladados al panóptico y luego a los campos de concentración de Coro Coro, Catavi, Uncía y los más peligrosos para el gobierno, a Curawara de Carangas, cerca al nevado Sajama donde las temperaturas suelen bajar hasta 25 grados bajo cero.
"San Román fue el creador del Control Político y durante doce años fue  una dependencia funesta y temida en la que se cometieron todos los excesos y se hollaron todos los derechos bajo  su   dirección, alma y cerebro de la organización”.

Fuentes:
San Román. Biografía de un verdugo. Sin autor.
Infierno en Bolivia: Hernán Landivar Flores, 1965
Terror y Angustia en el corazón de America. J.V Montellano
 


lunes, 13 de noviembre de 2017

Tupak Katari y el cerco a La Paz

Tupak Katari


 

Entre los años 1780-1781, hubo un levantamiento general indígena que  marcó su punto más crítico con el cerco de la ciudad de La Paz

Freddy Céspedes
El levantamiento de Tupac Amaru I y violentamente sofocada por el Virrey Toledo, marcó el inicio de una serie de movimientos contra el régimen español, algunas veces sólo de denuncia y en otros con cierta violencia momentánea.
Pero entre los años 1780-1781, hubo un levantamiento general indígena que  marcó su punto más crítico con el cerco de la ciudad de La Paz.
En este movimiento general, los alzados  trataron de desestabilizar el régimen imperante que se esforzaba en no perder sus privilegios y por supuesto, respondieron, la violencia con violencia.
Esta sublevación, acaudilló a José Gabriel Condorcanqui o Tupac Amaru, Cacique de Tungusaca que se levantó en las provincias de Azángaro, Ayaviri, Carabaya, Tinta, Lampa, Calca y Quispicanchi extendiéndose más tarde con Tupac Katari, en territorio boliviano en los partidos de Omasuyos, Pacajes, Yungas, Mizque, Porco, Chayanta, Potosí y La Paz..
Tupac Amaru, iba en serio; apresó primero al corregidor de Tinta, Antonio Arriaga, a quien lo hizo ahorcar en el momento y en plena plaza central.
Para controlar este gran movimiento indígena,  los españoles pagaron también con la misma moneda con fuertes represalias físicas y morales, hasta que cayó prisionero Amaru y sus seguidores en Checcacupe el 6 de abril de 1781.
Una vez prisioneros Amaru, su esposa Micaela Bastidas y varios parientes y seguidores, fueron llevados a Tinta, donde 65 cabecillas fueron ahorcados.
AMARU Y KATARI PREPARARON DURANTE AÑOS EL LEVANTAMIENTO.
Según Palabras de María Eugenia del Valle, una de las historiadoras que más investigó sobre este tema: “ Los principales movimientos del Alto Perú con Katari, estaban conectados con el movimiento de Tupac Amaru en un plano vertical, no estaban en cambio, plenamente sincronizados entre ellos, en un plano horizontal “.
Se encontrarán por supuesto – continúa - contactos, noticias mutuas, copias de proclamas y continuidad en el tiempo más que en la acción, pero en ningún caso se verá a través de ellas la presencia notoria de un jefe único, de un plan general, de una organización total o de una estrategia común”.
TUPAK KATARI ENTRA EN ACCIÓN
Los primeros pasos de Tupak katari, se inician en febrero de 1781, en la región de Sica Sica, provincia intermedia entre Oruro y La Paz. En pocos días fueron levantadas con gran violencia las ciudades y pequeños pueblos vecinos de Ayo Ayo, Calamarca, Caracato, Sapaaqui, Laja, Viacha, Pacajes, Yungas, Omasuyos y Larecaja, hasta terminar a mediados de marzo de 1781, cercando la ciudad de La Paz.
Esta es la época en la que Tupac Katari despliega su mayor vigor. Tiene junto a sí a dos mujeres excepcionales, a Bartolina Sisa, su esposa, y a Gregoria Apaza, su hermana.
También tiene capitanes al mando de miles de soldados con estrategias guerreras, cuenta con fusileros, y artilleros criollos, mestizos o negros, todos de gran utilidad. Se ha rodeado asimismo, de familiares y capellanes que contribuyen a darle un aparato administrativo y la aereola de prestigio que necesita, puesto que se ha nominado a sí mismo Virrey.
SU PERSONALIDAD
Según las descripciones que nos llegaron de los testigos, Tupak Katari era de estatura mediana, su rostro no era atractivo, tenía brazos y piernas robustas; además, tenía ojos pequeños que demostraba viveza y resolución.
Cuando se produjo el levantamiento de La Paz, contaba más o menos con treinta años y se comunicaba en la lengua madre, el Aymara. Tenía un carácter misterioso y cruel al momento de intervenir en los ataques contra los blancos.
En el punto más crítico para los españoles, Katari, llegó a levantar hasta cuarenta mil indígenas, a quienes los mantuvo unidos y disciplinados por más de nueve meses.
Como ya dijimos anteriormente, su movimiento era también social y racial como los anteriores, pero con la diferencia que ahora él era el jefe, el cual siendo iletrado, sin prestigio social ni económico; ni mucho menos antecedentes de nobleza indígena, tenía la fuerza necesaria de cohesión grupal y poseía condiciones políticas para aglutinar en su movimiento a un grupo unido formado por indígenas de diferentes provincias.
EL CERCO DE LA PAZ
Más o menos en diciembre de 1780, los españoles estaban anoticiados de los movimientos de Katari, de querer acabar la población de la Paz con sus bravos guerreros. Decidieron por tal motivo, construir murallas en los alrededores. También se construyeron trincheras de defensa que son arduamente trabajadas durante tres meses, sin estos recaudos, La Paz hubiera caído fácilmente en la primera incursión del caudillo.
Para marzo de 1781, La Paz, parecía un castillo medieval rodeada de muros con sus respectivos puestos de custodia.
A las tres semanas del cerco, se iba notando ya el hambre de los sitiados, algunos salían a buscar algo de alimento hacia las afueras del muro, lo cual por supuesto, estaba prohibido, pero el hambre, especialmente de los niños y mujeres, obligaba a salir arriesgando la propia vida.
Muchas de estas personas que se atrevieron, nunca más volverían, pues los sitiadores les daban su escarmiento.
A la falta de alimentos, se cernía otro problema, el agua. Las fuerzas de Katari, habían desviado los canales de suministro de agua hacia otros lados, sólo las vertientes y algunos pozos, podían suministrar este vital elemento, causándoles a los sitiados problemas intestinales.
SE ACABÓ LA COMIDA
Ya en la segunda mitad de abril, la situación de hambre se hizo más desesperante pues morían cada día a montones, ya no había qué comer, muchos buscaban sus alimentos entre los pellejos, suelas, petacas y algunos, rebuscando algún grano entre la basura o el estiércol, pues ya se acabaron las mulas, perros, gatos y todo lo que se movía.
Ante tal suplicio, decenas de personas insepultas, se hallaban muertas en las calles, con el estómago hinchado por efecto de la descomposición y la disentería.
En tanto, la única esperanza de los españoles era la ayuda del ejército de Ignacio Flores un quiteño que tuvo que abrirse campo a fuerza de armas de fuego y espadas. Se calcula que unos mil doscientos soldados de Katari, murieron en la refriega, hasta que finalmente llegaron a La Paz donde fueron recibidos con gran algarabía y repiques de campanas por parte de los españoles.
EL CALVARIO DE LA CIUDAD
Cuando el ejército español llegó a La Paz, encontraron una ciudad destruida, no había mucha gente, muchos desertaron y existía un olor fétido en las calles por la peste desatada.
Muchos, pese al auxilio, todavía morían en el hospital, otros especialmente los esclavos negros, habían sido desamparados por sus amos, porque ya no podían darles nada de comer y estaban tirados en las calles.
Según los informes en esos últimos días se habían enterrado por lo menos seiscientos españoles que murieron de disentería y otras fiebres malignas.
Este ejército, había traído también ayuda alimenticia consistente en ganado en pie, granos y papas, que no abastecía a la población de esqueletos andantes; algunos salieron fuera del muro con la idea de reabastecerse de comida, pero los indígenas no estaban vencidos y seguían con la matanza en Achachicala y  Achocalla.
Después de estar pacificada y los indígenas emprendieron la retirada momentánea, el ejército de Flores también emprendió la retirada hacia Oruro con la promesa de volver  pensando tal vez, que los españoles ya no los necesitaban. Pero en realidad los soldados de Katari, estaban ocupados construyendo una represa en los nacientes del río Choqueyapu, que la lanzaron con un violento turbión de lodo y agua contra la ciudad, destruyendo puentes y casas y matando a varias personas.
La miseria y el hambre nuevamente hizo presa de los españoles, hasta que llegó otro ejército al mando del Teniente Coronel, José de Reseguin para definitivamente pacificar a los aymaras.
Para el dos de Julio de 1781, Bartolina Sisa esposa de Katari cae prisionera y es sentenciada a la horca cuando contaba sólo  con 31 años.
Este ajusticiamiento, produjo el desbande del valeroso ejército de indígenas y el casi enloquecimiento de su esposo, que al no contar con el apoyo de su esposa, fue también hecho prisionero y traicionado por los indígenas de Chinchaya que lo entregaron a los españoles.
Inenarrable y horroroso fue el fin de este prohombre aymara, que al igual que Tupak Amaru, fue descuartizado bárbaramente en el cantón de Peñas.
 Con el apresamiento de Tupak Katari, que fue entregado por los indígenas de Chinchaya y trasladado a Peñas para su ajusticiamiento, se cerró un capítulo de  estos hechos que fueron de tal magnitud que sobrepasaron muchas veces en importancia a los acontecimientos de las otras regiones de ambos virreinatos; sin exagerar, fue uno de los movimientos más originales dentro del conjunto de las sublevaciones populares indígenas en el siglo XVIII y que permitió fortalecer y acelerar el movimiento revolucionario contra la colonia española.
Fuentes:
María Eugenia del Valle
El Cerco de La Paz

lunes, 30 de octubre de 2017

Los choferes del taxi Service Remisse


 
Freddy Céspedes Espinoza
Era mi primer tour, había hecho un breve entrenamiento con un guía antiguo, que no habló nada, por temor a que aprenda y le quite la pega. Me miraba molesto y yo en el último asiento del bus, sólo atinaba a mirar a través de las ventanas para no encontrarme con la mirada de mi entrenador.
Mezquino razonamiento, como si el conocimiento se puede hurtar en un viaje. Me reí de la ocurrencia del guía envidioso que me miraba más desconfiado que marido celoso. Al día siguiente,  me programaron mi primera salida.
Llegó el día  me dije, jovenzuelo de 21 años, despreocupado, vestía una chaqueta de jean con cuello alto, botas de cuero y cabello largo. Esas veces manejaba moto y mi figura era más de un motociclista que de un guía de Turismo.
Me presenté temprano a la oficina de Turismo Balsa en el Prado, de allí el jefe de Operaciones Edgar Tamayo, organizaba los tours y decidía dónde teníamos que viajar, porque diariamente salían tres o más tours a diferentes lugares.
Me dio las instrucciones y  dijo, Irás con Don Rufino Sanjinés, él está afuera en su coche Remisse Amarillo. No fue difícil reconocerlo.
Todos del sindicato, tenían estos coches  americanos, amplios, asientos de cuero, eran de lujo  y con gran  motor V8 con  velocidad,  fuerza y suspensión de primera.
 Los caminos de tierra eran devorados por su velocidad y estabilidad perfecta. Era un deleite viajar en lo mejor de la tecnología  automotriz.
Lo encontré a Don Rufino parado en la acera y vio que me acercaba, le saludé de buena manera y me contestó fríamente.
¿Tú eres el nuevo guía?, le contesté afirmativamente y con una voz firme me dijo:
“ Con esa pinta pareces de los Marqueses”, en alusión a una pandilla que hizo horrores en La Paz en los años 60, me sonreí  y me introduje en su coche.
Y continuó: ¿Así con esa melena y esas botas vas a recoger a los turistas?, mientras bajamos al hotel Sheraton, seguía torturándome.  “ Los  guías son la imagen del país, el guía tiene que estar muy bien recortado, oler a loción, estar afeitado.
No ir con Kids, ahora llaman tennis o calzados deportivos.
Ya me estaba cansando y quise responderle algo, pero me di cuenta que era un señor de unos sesenta años, vestía elegantemente con un fino terno, camisa blanca y  corbata nueva.
Sus zapatos de charol brillaban y hacían juego con  el color del interior del auto. Llevaba también un abrigo importado.
Qué contraste, dos personas diferentes,  nos mirábamos y efectivamente había una generación de diferencia.
Por una parte, él era  de la moda del terno y el sombrero, del abrigo. Esa generación que no decían chofer, eran Shouffer, con pronunciación afrancesada. Se consideraban conductores de turismo y no cualquier chofer de colectivo.
Estaban seguros de sí mismos, pues eran lo más selecto en el transporte turístico  de primer nivel. Habían llevado en sus taxis  a embajadores, turistas,  personajes del gobierno y  me comentó que hasta al mismo presidente Banzer.
Sobradas razones para reflexionarte con punzantes palabras, claras concisas pero ciertas.
Nos hicimos amigos, cada salida era una reflexión, no de cura ni de pastor, sino de un hombre sabio y con gran experiencia, nada de medias tintas, directo aunque duela; había que asimilar su enseñanza y  sostenía :” la sociedad , no es como tú la vez, sino, cómo te ve la sociedad, cómo te ven los turistas que confían en ti, cómo te diriges a ellos, observan toda tu educación recibida desde el hogar, tu comportamiento diario, cómo ríes, cómo miras, cómo te vistes, cómo están tus dientes, tus ojos si no están trasnochados, tu actitud al trabajo, tu buen humor y tu conocimiento”.
“Ellos al final terminan por evaluarte, se  llevan esa experiencia y opinión del país y tu persona. Tú eres el referente del país y su cultura. Si eres ordinario, sin cultura; aunque hables un idioma extranjero,  no eras nada”.
 “Si no cuidas tu imagen, entonces serás el referente del habitante  boliviano, ya que muchos turistas sólo tienen el encuentro con su guía”.
Hombre de armas tomar, y no lo digo metafóricamente, andaba armado contra posibles asaltos, ya que hacían viaje hasta Puno,  Perú.
Eran de la generación  del citadino orgulloso del lugar de nacimiento. Toda esa generación Manifestaba que habían nacido en Miraflores, en San Pedro o en San Jorge.
Provenían generalmente de familias antiguas, algunos como Nicolás Prieto habían participado en la guerra del Chaco y se había jubilado de la Bolivian railway company. Recibía tres sueldos, como benemérito, como jubilado y como taxista.
El solía decir: Todo hombre tiene su querida, refiriéndose a la amante.
El verdadero  hombre,  si tiene hijos con la esposa, tiene que darle una casa y educación en los mejores colegios de La Paz.
Si tiene hijos con la querida, igual tiene que darle también una casa. Si los hijos de la esposa están en el Don Bosco; a los hijos de la querida, al San Calixto, sin diferencias. Ese es el verdadero macho.
Si ahora escucharan ese razonamiento, sin duda las de mujeres creando y otras, darían el grito al cielo.
Conocí a muchos de ellos, me invitaban a participar en sus encuentros en el bar las Rocas en San Pedro. Uno a uno,  llegaban vestidos elegantemente  los sábados por la tarde, era el bar de los conductores de Taxi Service, no era de lujo, tenía un patio soleado con un  juego de sapo  que esperaba semanalmente para alegrarlos.
La charla se centraba en la política, el futbol, los fierros, sus problemas con los de tránsito y comenzaba,  las batallas en el juego de cacho. Verdaderas competencias en equipos de a dos, los que perdían pagaban la cuenta.
Por los efectos del Chuflay, salían los conjuros más atrevidos. Don Antonio Herbas, agarraba los dados, daba tres soplidos, tiraba por los aires el  cubilete y  con un Zaaaaaas Cholita….sacaba dormida.
 Es decir,  ganaba con puro conjuros y cábalas. La algarabía del triunfo se apoderaba de ellos, los perdedores hacían reclamos por las posibles trampas y brujerías; al final, cada uno desaparecía  como había llegado en cuenta gotas, hasta el otro partido de cacho. Ese era el pasatiempo de estos maestros del turismo.
Ya quedan pocos,  se marcharon de a poco aún recuerdo a Humberto Beltrán, José Miranda, Florencio Fernandez, Antonio Herbas, José Ayala, Walter Machicado, Rufino Sanjinés, Waldo Albarracín, Humberto San Millán, Nicolás Prieto, Hugo Vega , Guillermo Castillo  y a otros.

Merecían ser recordados por su aporte al desarrollo del turismo…….





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